Mayte Gallego: "FEMADEN y CERMI Madrid deben seguir siendo motores de derechos, unidad y transformación social"
Tras su reciente elección como presidenta del CERMI Comunidad de Madrid, nuestra presidenta Mayte Gallego asume de nuevo una responsabilidad clave para el movimiento asociativo de la discapacidad en un momento especialmente significativo. Activista histórica, Gallego inicia esta nueva etapa con un mensaje claro: reforzar la unidad, fortalecer el tejido asociativo y situar a las personas con discapacidad y sus familias en el centro de las políticas públicas.
Desde FEMADEN, entidad a la que representa en el CERMI Madrid, su liderazgo cobra una dimensión especial, consolidando la voz de las enfermedades neurológicas en los espacios de incidencia social y política de la Comunidad de Madrid.
Vuelve a la presidencia del CERMI Madrid tras haberla ejercido entre 2014 y 2018. ¿Qué supone asumir de nuevo este cargo en un momento tan sensible para la entidad?
Presido una entidad a la que respeto profundamente y que siento muy dentro desde que formo parte de ella. Lo hago, además, con el apoyo total de la federación a la que represento, FEMADEN, algo que para mí tiene un enorme valor.
Gracias al trabajo de muchas personas durante estos años se han dado pasos importantes, y quiero agradecer especialmente la dedicación de quienes han contribuido a fortalecer el CERMI Madrid, como Óscar Moral. Tras los momentos complicados que hemos atravesado, creo que es necesario que el CERMI Comunidad de Madrid dé un paso más y continúe siendo el verdadero referente de la discapacidad en nuestra región.
En su discurso de investidura habló de reforzar a las propias personas con discapacidad, a sus familias y al tejido asociativo madrileño. ¿Cómo se concreta este compromiso?
Ese es un objetivo central de todo el mandato. Para lograrlo es imprescindible impulsar el trabajo en equipo y reforzar la actividad de las áreas de trabajo del CERMI, apoyándonos en la fuerza de nuestras bases: el personal profesional de las entidades y las propias personas con discapacidad que forman parte de ellas.
Debemos seguir avanzando en la concienciación social hacia todas las discapacidades, también hacia aquellas que han estado más invisibilizadas, como la salud mental, la sordoceguera, la parálisis cerebral o los trastornos del espectro del autismo, entre otras.
Además, el CERMI Madrid siempre ha sido un referente en accesibilidad universal, y tenemos que seguir impulsándola en todos los ámbitos: ocio, transporte, educación, empleo, nuevas tecnologías o comunicación, promoviendo herramientas como la lengua de signos, el braille, la lectura fácil o la comunicación aumentativa y alternativa.
FEMADEN agrupa a entidades que trabajan con personas con enfermedades neurológicas y sus familias. ¿Qué papel cree que debe jugar esta federación dentro del CERMI Madrid?
FEMADEN aporta una visión imprescindible. Las enfermedades neurológicas tienen un impacto profundo y complejo en la vida de las personas y sus familias, y es fundamental que esa realidad esté presente en la agenda política y social.
Desde el CERMI Madrid debemos reforzar nuestro papel dentro del Tercer Sector y apoyar el trabajo que realizan federaciones como FEMADEN, que conocen de primera mano las necesidades reales y trabajan desde la cercanía, la especialización y el compromiso diario.
¿Qué necesita hoy la Comunidad de Madrid para mejorar de forma real la calidad de vida de las personas con discapacidad?
Es imprescindible que las administraciones se comprometan con una dotación presupuestaria suficiente, en tiempo y forma, que garantice la sostenibilidad del modelo de atención a la discapacidad. Se necesitan más recursos económicos, sanitarios, sociales y humanos para cubrir las necesidades reales de las personas con discapacidad y sus familias.
También es urgente desarrollar el concierto cocial, una demanda histórica del movimiento asociativo. Y, por supuesto, la discapacidad debe ocupar un lugar prioritario en todas las agendas políticas. Debemos colaborar con las Administraciones, pero también ser vigilantes y reivindicativos cuando sea necesario, siempre desde el marco de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
Uno de los grandes problemas actuales son los tiempos de espera en las valoraciones de discapacidad. ¿Qué respuesta debe darse a esta situación?
La reducción drástica de los tiempos de espera es urgente. Los retrasos están dejando a muchas personas fuera de sus derechos, dificultando el acceso a prestaciones y servicios esenciales. Es un problema estructural que exige soluciones inmediatas y coordinadas por parte de las Administraciones.
En los próximos años, ¿cuáles considera los retos más urgentes del CERMI Madrid?
La autonomía personal es una prioridad absoluta. Debemos reforzar y consolidar buenas prácticas que ya existen en la Comunidad de Madrid, como las Oficinas de Vida Independiente, y avanzar hacia una estrategia ambiciosa en este ámbito.
También es fundamental seguir impulsando una Ley de Garantías para las Personas con Discapacidad en la Comunidad de Madrid. Es un objetivo irrenunciable y un legado que debemos culminar.
Por último, no podemos olvidar la situación de las mujeres con discapacidad. Contamos con estudios de gran valor, como el realizado sobre violencia y mujer con discapacidad, y ahora es el momento de aplicar sus conclusiones y avanzar.
Para terminar, ¿qué mensaje le gustaría trasladar a las personas jóvenes con discapacidad y, especialmente, a las mujeres que se acercan al activismo?
Las mujeres con discapacidad tenemos todavía un camino lleno de barreras, pero confío profundamente en la fuerza de la unión. Seguiré trabajando por una igualdad de oportunidades real, escuchando y acompañando a las mujeres con discapacidad, y dando ese impulso inicial a las más jóvenes para que desarrollen su liderazgo.
También debemos escuchar a la juventud con discapacidad en general. Desde su realidad actual pueden aportar ideas muy valiosas y son esenciales para el futuro del movimiento asociativo.